La mística y la espiritualidad de la montaña

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Recientemente alguien me preguntó que si estar en la montaña lo hace a uno sentir en un estado místico.

Yo le respondí que la montaña lleva al cansancio y que eso puede llevar a una persona a un estado místico. Ciertamente el budismo y hasta Nietzsche hablan de eso: “un santo y un villano son escencialmente la misma persona tras unas horas de hacer montaña, el esfuerzo y la fatiga son los denominadores comunes.” – F. Nietzsche.

Y es que estaba pensando en la definición y personificación en la mitología griega de Ponos, en el cual la fatiga otorga bienestar. En la mitología griega, Ponos es una deidad o daimón del trabajo y de la labor física.

“Para quien lo arriesga todo, para quien acepta el reto, le sobreviene la satisfacción de la victoria y de bienestar físico a cambio de durezas, fatiga e incomodidades.” – Ponos.

Esa misma persona también me dijo que la montaña le parecía un ejercicio muy rudo, yo le respondí que aunque sí se hace ejercicio en la montaña, se trata de regresar a lo básico, a los principios minimalistas que permitan una vida más sencilla y con menos cargas, de hacer mas con menos.

“El más rico no es el que más tiene, sino que es el que menos necesita.” – Diógenes de Sínope.

Mo Anthoine, un rudo e hirsuto montañista inglés miembro de una legendaria generación de escaladores británicos que lograron grandes primeros ascensos mundiales, solía decir que hacer montaña era una manera de “alimentar la rata”, que le roía por dentro, siendo ésta su necesidad de aventura que su amigo de cordada y escritor, Al Alvarez caracteriza en su libro biográfico acerca de la vida de Anthoine, “Alimentando la rata”.

Y esa necesidad de aventura es lo que separa a los que hacen montaña de los que hacen ejercicio. Uno va a la montaña más que para hacer ejercicio, eso es un efecto secundario e incidental de vivir la experiencia de lo que es hacer montaña.

El gen de la aventura.

Hoy sabemos que hay un gen de la aventura con el telómero extendido, el DR4-7R que 1 de cada 5 (20%) tenemos y para los que lo tenemos lo que lo que necesitamos es aventura (siendo esta una experiencia extraordinaria), y no solamente ejercicio.

Eso me ha ayudado a comprender porque cuando conozco deportistas en general, no tienen interés en ir a la montaña (atribuible a que probablemente he conocido a un 80% de deportistas que no tienen dicho gen).

Usualmente una persona que hace deporte se le llama deportista y lo hace por su salud y apariencia. Yo diría que un montañista puede que también piense en el deporte, en el ejercicio, en su salud y en su apariencia, solo que me parece que también lo hace por vivir, por experienciar, por viajar, por experimentar y por ver y sentir algo afuera, algo que en la ciudad, ya sea en las calles o en los gimnasios, no se puede ver ni sentir.

Hay reportajes* que afirman que hacer deporte de senderismo son óptimos para producir endorfinas (hormonas de bienestar), principalmente la dopamina y la serotonina.

*https://www.nuevatribuna.es/articulo/salud/extraordinarios-beneficios-senderismo-salud-fisica-mental/20170331144101138329.html

La verdad es que la flexión y extensión muscular son generadas por intercambios de electricidad y son esos intercambios de electrones los que generan la producción de endorfinas.

También es una oportunidad para oxigenar la sangre y expandir los pulmones y fortalecer el sistema cardiovascular y para pensar y reconstruir el esqueleto entero, así que practicar este deporte es una ayuda holística e integral.

Así que la espiritualidad entendida como una felicidad o un bienestar, está ligada cercanamente al movimiento físico. Creer que la meditación pasiva e inmóvil conlleva a lo anterior es no entender como funciona la biología humana.

En mis viajes al Tíbet y a Nepal en los cuales conviví con muchos lamas tibetanos, jamás los vi inmóviles, de hecho caminan mucho en pueblos y ciudades y por senderos sinuosos de montaña (ya que no poseen coches o motos para circular en los pueblos y ciudades, y por donde caminan en montaña, ningún coche o moto podría circular), y eso en gran medida, les ayuda en su espiritualidad y misticismo.

Claro que también leen y cantan, meditan y rezan, pero también caminan y mucho.

Me recuerdan a las historias de los escribas de Constantino, quienes al seleccionar a los cuatro evangelistas, siempre mencionan que caminaban a muchos lados para esparcir su palabra, porque obvio, no había motorización y no tenían caballos, esto pues, de haber sucedido, es algo que les ayudaba a ser espirituales y místicos (por eso les lavaban los pies, de tanto caminar).

Y en cuanto a los lamas, no me refiero exactamente al Dalai Lama (y a su círculo más allegado de lamas que están con él), ya que él es una figura política que no vive ni en Nepal ni en Tíbet, y quien vive con lujos que solo lo jefes de estado poseen, más no así los monjes de Nepal y Tibet.

El Dalai Lama y sus lamas más cercanos son más bien como el Papa y sus cardenales, donde más que espiritualidad, practican administración de políticas acerca de su doctrina ya sea religión o filosofía para la gestión exitosa de las mismas.

 

 

 

 

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8-M Día internacional de la mujer.

 

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Timoteo 2:12-15

“Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia.

Deuteronomio 22:28-29

“Si un hombre se encuentra casualmente con una joven virgen que no esté comprometida para casarse, y la obliga a acostarse con él, y son sorprendidos, el hombre le pagará al padre de la joven cincuenta monedas de plata, y además se casará con la joven por haberla deshonrado. En toda su vida no podrá divorciarse de ella.”

Con cosas como estas en la biblia (la cual es sumamente anti-feminista), y aplicándose en la actualidad por los hombres y siendo las mujeres las que más religiosas son, no sólo no hay equidad de género, hay falta de pensamiento crítico.

¡¡Feliz día internacional de las mujeres!!

La psico-andragogía en el montañismo.

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Es muy frecuente en México sufrir accidentes e incidentes en nuestros volcanes, y en contadas ocasiones podemos saber cual fue el desarrollo del mismo pero nunca se determinan las causas psico-andragógicas que llevaron a desencadenar dichos accidentes, el presente escrito tiene como objeto concientizar a quienes instruyen y toman cursos de montañismo, sobre la importancia de sistematizar el proceso de evaluación de habilidades cognitivas y técnico-tácticas deportivas requeridas para asegurar un buen rendimiento y seguridad en la práctica del montañismo.

La unión de 2 disciplinas de las ciencias sociales; Psicología y Pedagogía (que en el adulto es la Andragogía), dan como resultado la conformación de una herramienta que aporta a las ciencias de la educación la capacidad de instrumentar líneas de acción andragógicas a partir de la medición de elementos psicológicos presentes en el sujeto de aprendizaje.

Aplicación en la docencia deportiva de los deportes de montaña.

En este trabajo se busca definir contextualmente a través de un ejemplo ubicado en el sector de turismo de naturaleza mexicano los atributos más importantes de la psico-técnica andragógica, la evaluación, la medición y la psico-metría así como la importancia que reviste la instrumentación de cada una de estas técnicas psico-andragógicas en este campo de desarrollo humano.

El montañismo, un deporte donde una falla en el desempeño deportivo conlleva a algún accidente o a la pérdida de la vida.

Es un deporte donde la ausencia de uso sistemático de instrumentos andragógicos a diferencia de muchas otras especialidades en el deporte, implica un alto riesgo para la vida del deportista, por lo que cada año se suscitan accidentes donde uno o más deportistas o incluso guías de montaña fallecen, o en el mejor de los casos experimentan incidentes que pudieron poner en riesgo su vida.

Este fenómeno se puede explicar por la falta de conocimiento del mismo deportista acerca de lo que puede y no puede hacer, en el mejor de los casos cuando el deportista de montaña es sujeto de un proceso de aprendizaje dirigido por un agente capacitador o en el peor de los casos de un proceso auto-gestivo, su proceso educativo siempre carece de las valoraciones objetivas que permitan al docente y/o al deportista conocer de primera mano cuál es el estatus educativo, cuáles son las competencias natas y adquiridas, cuál es el estilo de aprendizaje y cuáles son las fortalezas y debilidades que pueden llevar al deportista al éxito o al fracaso respectivamente.

Accidente de Alex, compañero de trabajo y deportista de montaña.

El año pasado conocí a Alex uno de los tantos deportistas de montaña que al igual que yo optamos por capacitarnos y practicar el bello deporte del montañismo al seno de una institución educativa o empresa presumiblemente “seria”.

Alex trabajaba como guía especializado de montañismo para una conocida agencia de turismo de aventura dicha agencia le asignó un grupo de turistas que tendría que llevar a visitar el volcán Pico de Orizaba para realizar el ascenso por una ruta habitualmente usada para ascender a su cumbre, en los días previos a su ascenso las características físicas de la montaña cambiaron abruptamente por la caída de grandes cantidades de nieve con viento frío endureciendo el glaciar norte, lo que ocasionó significativa cantidad de incidentes y algunos accidentes con resultados fatales.

Alex y uno de sus turistas se conectan a una misma cuerda pensando que ante una caída del cliente él podría detenerlo aplicando una conocida técnica de frenado con el piolet, por infortunio de Alex y su compañero de cordada, este último resbalo y él nunca pudo detener la caída de su cliente, ambos fallecieron conectados a la misma cuerda.

Alex al igual que todos los que de una u otra forma practicamos este bello deporte nunca tuvimos y muy probablemente nunca tendremos la oportunidad de ser objeto de trabajo de un agente capacitador que instrumente la psico-técnica andragógica, medio por el cual pudiéramos identificar nuestras debilidades y en consecuencia supeditar el aprendizaje a estrategias didácticas que aseguren nuestro quehacer profesional como deportistas, docentes o guías de Montaña.

Hay que recordar que contratar un guía de montaña no es permiso para cometer errores fatales. Un guía en montaña es como el equipo de seguridad en un coche como las bolsas de aire y cinturones de seguridad, tenerlos no significa descuidarse al conducir solo porque te pueden salvar en un accidente, el objetivo es no tener el accidente.

Ante eso, las palabras del legendario y pionero del montañismo, Edward Whymper nos explica cuál es la psico-técnica pedagógica correcta a seguir: “Escala si quieres, pero recuerda que la valentía y la fuerza son nada sin prudencia, y que un momento de negligencia puede destruir la felicidad de una vida. Haz nada con prisas; mira bien cada paso; y desde el comienzo piensa lo que podría ser el fin.”

En Francia, donde los guías de montaña son muy preparados, experimentados y profesionales a través de la UIAGM (Unión Internacional Asociada de Guías de Montaña), aproximadamente el 30% de los guías no rebasa los 40 años porque mueren con sus clientes en accidentes de montaña. Y, asimismo, se dan cifras similares en Suiza, Perú, Nepal, etc.

La psico-técnica andragógica es una herramienta fundamental para orientar los propósitos de aprendizaje.

Así el capacitador deportivo obtiene información mediante test orientados con preceptos psicológicos, información que resulta ser muy valiosa para tomar decisiones y determinar las estrategias didácticas requeridas en atención a un aprendizaje efectivo.

En este sentido muy probablemente muchos deportistas de montaña fallecidos seguirían con nosotros si durante su proceso de capacitación hubieran sido sujetos de aplicación de test psico-métricos e instrumentos de medición de aprendizaje que dieran cuenta de sus habilidades cognitivas y las ubicara en su justa dimensión para un tratamiento didáctico puntual que determinará su competencia deportiva o laboral en el turismo de aventura.

La falta de evaluación en el deporte de montaña en México.

Por muchos años el proceso de evaluación en México ha carecido de una medición de atributos del comportamiento humano, así como medir el VO max, (máxima potencia de consumo aeróbico) la velocidad de reacción, la fuerza máxima, etc.

Si bien es cierto que cada uno de los parámetros a medir brinda una valiosa información, lo es más interpretar en su conjunto todos y cada uno de estos en el afán de tomar las decisiones pertinentes, una evaluación puede tener una connotación de nivel macro como la reforma educativa en México o micro, como la valoración o gestión de riesgo en un itinerario de servicios guiados de montaña que un conductor de grupo tiene que realizar de manera diagnostica, antes de iniciar, durante el servicio y al final del mismo, es decir, evaluación diagnostica, formativa y sumativa, dichos procesos deberá hacerlos bajo la instrumentación de mediciones cuantitativas y cualitativas a su sujeto de observación.

Aquí algunos ejemplos de evaluación formativa cuantitativa (cuantas veces se resbala, cuantas veces se detiene a descansar, etc.) y/o cualitativas (mantiene uniformidad en longitud de pasos o son demasiado largos o cortos, tiene problemas de coordinación al manipular los bastones de marcha, la cuerda, el piolet, los crampones, etc.).

Estándares de calidad.

La evaluación constituirá también una valoración comparativa contra los estándares de calidad definidos previamente para las particularidades del segmento formativo en el que se inserte el proceso de capacitación llámese educación básica, educación media superior, competencia laboral en oficios (hotelería, restaurantes, escuelas, industria, etc.), en el caso del deporte o turismo de aventura; las competencias deportivas/laborales de los deportistas o guías especializados deben ser evaluadas y medidas (lo que no se mide no se mejora).

Medición: Instrumentos verificadores, los sensores de la evaluación.

La evaluación no podrá tener razón de ser si no es por la utilización de datos arrojados por las diversos instrumentos de medición utilizados para este fin, para ello se pueden utilizar diversos formatos utilizados por la psico-metría, para el caso del deporte se utilizan reactivos para determinar los estados psíquicos que potencian o inhiben el mejor rendimiento.

Aquí un ejemplo de reactivo de test psico-métrico, ejemplo:
Me digo cosas positivas durante el ascenso.
1. Nunca 2. Alguna vez 3. Pocas veces 4. Muchas veces 5. Siempre

Medición en la psico-técnica andragógica

Aunque estos test tienen de cierto una gran utilidad para ubicar condiciones psicológicas que pueden ser o no determinantes en el rendimiento competitivo, para la psico-técnica educativa será de gran valor utilizar instrumentos de medición que arrojen datos sobre aprendizaje y así poder tomar decisiones en cuanto a las intervenciones didácticas que el docente resuelva aplicar para llevar a buen término los objetivos de aprendizaje. Entre los instrumentos de medición que podemos encontrar con un carácter didáctico, hermenéutico y mayéutico del aprendizaje tenemos:

Las rubricas, listas de observación y cotejo, reactivos de opción múltiple, mapas mentales, etc.

Finalmente, el montañismo no es para todos, aproximadamente el 20% de la población (1 de 5) tiene el gen de la aventura, el DRD4-7R, el cual en su secuencia genética tiene los telómeros más elongados en la descripcipon 7R, por lo que no es coincidencia que a un 20% de la gente le interesen las actividades de mayor riesgo (las cuales aumentan niveles de dopamina y adrenalina), dentro de las cuales figura el deporte de montaña.

N.B. En Facebook donde también publiqué, un lector, Joaquín Reyes, contribuyó brillantemente con lo siguiente:

Proceso andrgógico en México:
1- Baja wikiloc.
2- Ve 1 vez con alguien que sepa la ruta.
3- PUM, ya eres guía pro que puede llevar a la gente al fin del mundo.

BIBLIOGRAFÍA
Pardo Camarillo, La evaluación en la escuela, México 2013, Secretaría de Educación Pública.
Díaz, F. Y Barriga, A. (2002) Estrategias Docentes para un Aprendizaje Significativo:
Una interpretación constructivista. México: Edit. McGraw Hill.
Morales María Luisa, Psicometría aplicada, México 1990, Edit. Trillas.

 

A compelling story and an extraordinary life. *With update.

 ajh
Alison Hargreaves.
I just sent this tweet thread to The New York Times about an article they tweeted. I share it (the article and my tweet), for those interested in reading about a compelling story and an extraordinary life:
1/ I climbed Broad Peak in the summer of ’95. We had lunch with Alison and Rob one day, Peter also came. In fact, we summited august 13th at 10am and the weather was overcast and unstable, we couldn’t even see neighbouring K2 or G4. We made it back to C3 in appalling weather and
2/ we knew that K2 was being attempted by Alison and others. I’ll never forget what Rob said in that lunch at our BC. He said “I’m going to climb K2 or die.” At the time I thought, what an ominous thing to say. As it happened, he did both on that fateful day. We could see
3/ some bodies on K2’s south face from our C3 the next morning and wondered who they were. When we got back to our BC we received confirmation. We heard about Jeff’s ordeal directly as we had the same radio frequency as them. One of our team members said that climbing K2 was
4/ like climbing a deity. I thought he meant because of the conditions. Our victory in Broad Peak was overshadowed by the K2 tragedy. I didn’t know Alison, I just met her, yet I’ll never forget her. Funny thing, I talked about Alison’s exploits to a climbing student yesterday,
5/ and this article mentions her now. Anyway, she jumped teams midway in K2. She originally arrived as part of a 2 member team with Alan Hinkes, who summited and descended uneventfully days earlier with the dutch team, which had very angry balti porters who broke trail for them.
N.B. But that as they say, is another story. Good and safe journeys to all.
PS/ It’s easy to judge from the comfort of a living room. Alison didn’t go there to die. She went there to live. And to make a living. That was her livelihood. Some of us have the DRD4-7R restless or adventure gene. 20% of the population have it. The other 80% who don’t,
PS2/ think we’re crazy for going. And we think we’d be crazy not to go. Sir Francis Younghusband famously said when he was asked why do it, “go there and you will understand”. He also said “mountains reserve their choice gifts for those who stand on their summits.”
PS3/ Mountains and extreme adventure are not for everyone, we know. We just love it and can’t live without it. We’re all going to die, but to live life to the full in a simple, honest and brave way can’t be all bad. Perhaps that’s why Mencius said “I dislike death but there are
PS4/ things I dislike more than death. Therefore, on occasion, I will not avoid danger.” Nietzsche said, “I never felt more alive than when I was in danger.” They say that a little suffering is good for the soul, so that’s what we do, it’s the greek concept of Ponos, to cleanse us.
Alison in action.
*Paramount update (04/02/19): Alison´s 30 year old son, Tom Ballard is lost and feared  dead after a week missing on Nanga Parbat (another challenging and dangerous Eight Thousander in Pakistan´s Karakoram range), almost 24 years after his mother´s death.
Alison and Tom in 1995.
Tom in a recent picture at the time of the update.
Ballard´s body found:

Viajar solo o acompañado, esa es la cuestión

Mapamundi para niños para imprimir

Primeramente soy de México y no soy millonario. Aunque siempre me gustó la idea de tener un pasaporte lleno de sellos de países en las 32 páginas del mismo, y que no cupiera ni uno más (tengo un par así), más varios con bastantes sellos.

El mundo tiene 206 países oficiales y soberanos (curiosamente 206 es el número de huesos en el cuerpo humano), y yo solamente he ido a 47 (sin contar mi propio país, el cual es grande y tiene 32 estados o entidades federativas, de las cuales conozco 30), y es que muchos países los he repetido más de una vez.

Y he estado en 6 de los 7 continentes, por lo que me considero rico en experiencias y es lo que busco acumular, no cosas materiales que no te llevas al morir, para mi, la vida es corta y única, por lo que el más rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.

Esto no se trata de presumir, es algo que me sirve escribir porque a mis 50 años, es una evaluación de mi vida hasta el momento. Viajar es lo que más me importa, solo que no viajar por viajar, sino cumplir propósitos como explicaré más adelante.

En un viaje a Tanzania en junio del 2011, escuché a un estadounidense jactarse vociferante (como suelen ser), de que a sus 64 años de edad, había visitado 19 países y fue ahí dónde y cuándo me nació la idea de hacer mi conteo, y escribir al respecto. Finalmente hoy lo hago.

Mis viajes mayormente han sido en base a estudios y a la actividad que me encanta como montañista, guía de montaña y consultor.

Pude hasta el momento, haber ido a más países, sólo que muchos los he repetido porque tengo cosas interesantes que hacer y hay muchos a los que quiero regresar a terminar proyectos importantes para mi.

Para que un viaje (o una actividad) lo haga a uno feliz, según un artículo basado en un estudio relacionado con la felicidad que leí en Scientific American Mind Series, tiene que tener tres cosas primordiales:

1.- Hacer sentido (que todo lo que se hace, se planea y se organiza tenga como objetivo el cumplimiento de un propósito de algo mayor, de algo extraordinario, ya que “no hay gente extraordinaria, sino gente ordinaria con propósitos extraordinarios”), por lo que tiene que haber una preparación previa: “La preparación precede a la victoria”. – “Sun Tzu” (El arte de la guerra).

2.- Tener un propósito (algo importante que cumplir, algo más que solo un objetivo, es una misión). Eso suele ir acompañado de autoconfianza, autoestima y autoeficacia.

3-. Tener congruencia (cumplir con el propósito, el cual suele ser más imperativo que un objetivo, ya que el propósito es más complejo, por lo que suele tener varios objetivos a cumplirse).

Es una planeación estratégica (con plazos, indicadores, responsables, misión, visión y objetivo, con matrices FODA y CATWDA), es como montar un negocio o cerrar una negociación compleja, es algo con muchos matices y muy confrontacional, de lo que se aprende a fondo.

Por eso el director de la escuela de negocios de Wharton en Pennsylvania, Michael Useem (doctorado en Harvard), lleva a sus alumnos de máster a viajes exóticos de aventura aunque menos arriesgados y menos comprometidos que los que yo realizo, pero analiza en casos prácticos en sesiones grupales y plenarias, lo que gente como yo hacemos.

Su libro “The leadership moment”, explica extensamente eso en la portada y en uno de sus capítulos.

Y la empresa global Outward Bound (fundada por el educador experiencial, Kurt Hahn), tiene el mismo lema: sacar o llevar a sus alumnos fuera de su zona de confort para enfrentar variables reales y crecer a partir de las experiencias en las zonas de aprendizaje y riesgo.

David Kolb también diseñó un modelo de educación experiencial andragógico (para el adulto), basado en lo mismo.

Tal vez por eso los viajes de compras a lugares típicos y usuales y llenos de gente, suelen ir acompañados por un sentimiento de vacío interior.

El padre del humanismo, Carl Rogers, lo describe más complejamente, conservando los mismos puntos y añade dos más para llegar a la autoactualización del ser:

https://www.simplypsychology.org/carl-rogers.html

Los viajes que yo hago son principalmente de aventura, exploración y descubrimiento con un propósito muy específico, y tienen la prioridad, todo lo demás es secundario y periférico, y aunque sí tengo tiempo de turistear y lo suelo hacer, siempre es después del propósito y no antes, ya que turistear no es la razón principal de un viaje para mi.

Eso me permite encontrar mi centro y volver a lo básico, a lo esencial.

No voy a comprar. Voy a descubrirme continuamente. Voy a ver lo que aún soy capaz de hacer por mí mismo.

Claro que hay gastos, no lo niego, lo que no hay son compras innecesarias o dictadas por un vacío interior que no tengo, o por la presión social que exige que te vistas a la moda, cosa que a mi me importa un bledo.

Y no se trata acerca de desvalorizar los viajes o el estilo de vida de los demás, por supuesto que no, simplemente esta es mi opinión acerca de los viajes, y cómo sabemos, una opinión es tan solo un punto de vista y un punto de vista es tan solo una vista desde un punto.

Solo que cuando tu vista es desde arriba, desde misma cima del mundo, eso te cambia para siempre y no hay marcha atrás. Y claro que no es para todos, de hecho es para pocos.

Es para los que quieren experimentar el daimón griego del “ponos”, de la fatiga y del esfuerzo, de la satisfacción de darlo todo, ese es el beneficio y te dura meses y a veces años esa satisacción, solo que no me puedo quedar con esa única sensación, tengo que experimentarla lo más constantemente que pueda, ya que cuando haces algo grande en la vida, algo que te hace sentir pleno, hace que todo lo demás empálidezca en comparación, por lo que lo necesitas, lo deseas y lo tienes que conseguir y que volver hacer.

Esa es la base de la motivación “Flow” del reconocido catedrático, Mihalyi Csikszentmihalyi. Es casi una obsesión, un motor que hace que todo tenga sentido.

Aunque la mayoría de mis 163 viajes internacionales a 47 países (la lista está al final del escrito), los he hecho con al menos una persona, y la verdad la he pasado muy bien y he aprendido mucho, viajar solo es importante para adquirir autonomía personal.

Lo cierto es que por lo anterior, a veces tengo que viajar solo porque no habrá quien me acompañe. Y cuando voy acompañado, suele ser de gente en sincronicidad jungiana conmigo, habemos pocos y estamos esparcidos por el mundo, pero sí estamos conectados.

En todo caso, todo esto viene a colación ya que leyendo el artículo compartido abajo, me puse a pensar acerca de los viajes que he hecho absolutamente en solitario.

http://www.heraldo.es/noticias/aragon/turismo/2017/11/15/5-razones-para-viajar-solo-1205048-2261087.html:

“1. Es una forma de conocerse a uno mismo. Viajar a un destino en el que predomina una cultura distinta es una forma de ponerse a prueba. En un entorno extraño, hay que valerse por uno mismo para poder moverse. Además, es una forma de saber cómo actuar frente a situaciones adversas.

2. Una oportunidad de conocer gente nueva. Es una forma de conocer personar completamente diferentes. Se trata de salir de la zona de confort y atreverse con una nueva experiencia.

3. Uno mismo se marca el ritmo. No hay que rendirse ante las presiones de grupo,  ya que se es dueño de los horarios y los planes del día. Se trata de disfrutar de la libertad de poder hacer lo que uno quiere.

4. La vida está llena de sorpresas. Nunca se sabe, un viaje a solas puede ser una oportunidad para enamorarse, pues en cualquier momento se puede encontrar a una persona especial.

5. Seguro que se repite. Aunque al principio, un viaje a de estas características puede no ser un plan muy atractivo, pues aparecen todas las inseguridades, los miedos y los prejuicios. Al final, es una manera de acabar siendo más fuerte y aprender a cuidarse uno mismo.”

Pregunta: ¿cuántas veces has viajado a solas y pasádotela increíble?

En mi caso, no he viajado tantas veces solo, de hecho, las puedo contar sin dificultad (y sí me la pasé de lo más increíble y viví a fondo las 5 razones de viajar en solitario):

1.-Al Aneto en el pirineo aragonés en agosto de 2016.

2.- Al Montblanc en los alpes franco-italianos en agosto de 2015.

3.- Al Camino de Santiago Primitivo (Oviedo-Tineo) en agosto de 2016.

4.- Al Camino de Santiago Epílogo (Santiago de Compostela-Fisterra-Muxia) en          septiembre de 2015.

5.- Al Camino de Santiago Francés (St Jean Pied Au Port-Santago de Compostela) en mayo-junio de 2014.

6.- Al Aconcagua en los andes argentinos en diciembre de 2012.

7.- Al Chopicalqui y al Vallunaraju en los andes peruanos en junio de 2012.

8.- Al Aconcagua en febrero de 2010.

9.- Al Huascarán en los andes peruanos en mayo de 2007.

10.- Al Aconcagua en enero de 1997.

11.- A Europa occidental en verano de 1985.

Lo que es seguro, es que el mundo es tan grande o tan pequeño como uno se lo haga.

“El mundo es como un libro, y quien no viaja, sólo lee una página”. – Agustín de Hiponia.

“El camino más corto hacia uno mismo, lo lleva a recorrer el mundo”. – Hermann Keyserling.

Finalmente hacer senderismo o mejor aún, montañismo (yo hago ambos en mis viajes), da beneficios reales según la ciencia:

https://lavozdelmuro.net/la-ciencia-explica-como-cambia-tu-cerebro-cuando-haces-senderismo-y-es-fascinante/

http://www.nuevatribuna.es/articulo/salud/extraordinarios-beneficios-senderismo-salud-fisica-mental/20170331144101138329.html

http://www.viraldiario.com/beneficios-senderismo/

http://holmesplace.es/es/como-el-senderismo-cambia-tu-cerebro-a6121.html

http://duemosli.blogs.uv.es/el-senderismo-y-sus-beneficios-para-la-salud/

https://www.quechua.es/consejos/conoces-los-multiples-beneficios-del-senderismo-a_86394

http://www.senderismomadrid.es/beneficios-senderismo/

https://www.hsnstore.com/blog/beneficios-del-senderismo/

Apéndice: un resumen de mis viajes hasta la fecha, más los que espero se sigan acumulando a partir de 2018:

Lista númerica de viajes y países (las entradas con signo de “+” indican el número mínimo de visitas):

15+10+4+1+1+1+4+3+4+3+1+5+3+3+9+9+1+1+7+4+1+1+15+15+1+2+2+3+2+1+1+1+1+1+1+1+2+5+10 + 1+1+1+1+1+1+1+1 = (163)

1- España (15+), 2- Francia (10+), 3- Suiza(4+), 4- Austria (1), 5- Noruega (1),  6- Suecia (1), 7- Bélgica (4), 8- Alemania (3+), 9- Italia (4+), 10- Grecia (3+), 11- Bolivia (1), 12- Colombia (5), 13- Ecuador (3), 14- Perú (3), 15-Chile (10), 16- Argentina (9), 17- Pakistán (1), 18- Bangladesh (1), 19- Nepal (7), 20- Tibet (4), 21- Hong Kong (1), 22- China (1), 23- Inglaterra (15+), 24- Eua (15+), 25- Canadá (1), 26- Tailandia (2+), 27- Singapore (2+), 28- Tanzania (3), 29- Rusia (2), 30- Kenia (1), 31- Nueva Zelandia (1), 32- Australia (1), 33- Galápagos (1), 34- Panamá (1), 35- Dinamarca (1), 36- Andorra (1), 37- Monaco (2+), 38- Holanda (5+), 39- Brasil (10+), 40- Leichtenstein (1), 41- Luxemburgo (1), 42 -Japón (1), 43- Turquía (1), 44- Emiratos (1), 45- Fiji (1), 46- Uruguay (1),  47- Corea del sur (1).

N.B. Sé que cuento Galápagos como país aparte, y es que es mucho más interesante y espectacular y diferente que todo, además no se parece a Ecuador en nada. Y muy pocos han ido, así que por eso lo cuento aparte. También cuento alguno que otro principado, y es que sí que son entidades distintas a los países que los circundan, por eso, hay que ir y conocerlos.

Feminicidios y homicidios.

Reflexiones del más reciente homicidio hecho “famoso” por las redes sociales como feminicidio, ocurrido en vísperas de la navidad pasada (2017).

Siendo racional, ni ella misma tomó suficientemente en serio las amenazas y los atentados previos en su contra. Y recalco el ser racional, ya que esto de inicio, no es tanto de género como de supervivencia y para sobrevivir este tipo de ataques, conviene actuar racionalmente.

Y no es que no haya sido un feminicidio (claro que lo fue), sólo que hay tantos homicidios,  cuando son masculinos no están tipificados como tales porque el nombre homicidio ya es masculino en su definición y que significa: delito que consiste en matar a una persona (sin género definido) sin que exista premeditación u otra circunstancia agravante.

Realmente esto es acerca de la violencia (no solo de género), y de la falta de estado de derecho y de las protecciones y que son inexistentes. Además de que la gran mayoría de los casos no se resuelven por medio de la justicia legal (sobre todos en países hundidos en la corrupción, en la ignorancia y en la negligencia como México).

Técnicamente, para que una muerte se considere un feminicidio, las circunstancias exigen que la mujer tenga signos de tortura o violencia sexual, que haya existido una relación sentimental entre la víctima y su asesino, o que la víctima haya sido incomunicada, entre otros puntos.

http://traficozmg.com/2017/12/realizan-indagatorias-respecto-al-homicidio-de-alexandra-castellanos/

La occisa, Alexandra Castellanos.

http://www.sinembargo.mx/26-12-2017/3367287?utm_source=Correo

Alexandra Castellanos, occisa. Occiso, por definición, significa víctima de muerte violenta.

Primeramente, sin contar las guerras, el 95% de los homicidios mundiales los cometen los hombres según los estudios y reportes internacionales:

http://www.heuni.fi/material/attachments/…/Homicide_and_Gender.pdf

 The demographics of homicide. In 2012 intentional homicide was the cause of death of almost half a million people (437,000) across the world. Globally, 79 … average of 95 per cent of all persons convicted of homicide in countries for which data are available. 

http://www.independent.co.uk/news/uk/crime/nine-in-ten-murders-are-committed-by-men-research-finds-a7095861.html

https://www.quora.com/Who-commits-more-crimes-men-or-women

https://fairplayforwomen.com/metoo/murderers-men
Pensemos en los recientes asesinatos de periodistas varones en México, también vaticinados por las mismas víctimas, y racionalicemos que de nada les sirvieron las redes sociales para sobrevivir:

http://www.sinembargo.mx/26-12-2017/3365400

El 94% de los homicidios identificó acoso y amenazas, según un estudio (por eso hay que tomarlas muy en serio de manera racional):

https://www.theguardian.com/uk-news/2017/apr/24/stalking-behaviour-murders-study-shows
Asimismo, si las mujeres se quejan de que las matan, a los hombres, los hombres los matan mucho más (“El hombre es el lobo del hombre” – Thomas Hobbes).

Estudios y estadísticas criminológicas recientes indican que mientras el 95% de los homicidas son hombres, éstos, por mucho, matan más hombres que mujeres a una relación mayor que de 4:1, aproximadamente (77/23%):

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1635092

https://en.wikipedia.org/wiki/Homicide_statistics_by_gender

En especial en México, un país sin ley, sin estado de derecho para la mayoría y sin ciencia criminalística, dónde la impunidad de la clase política y pudiente, impera, evidenciado por el siguiente reporte:

http://newsroom.ucla.edu/releases/mexicos-murder-rate-has-led-to-decrease-in-mens-expectancy-ucla-led-study-shows

Por lo tanto, si amenazan tu vida en un país como México, tómalo seriamente, sé racional y huye y salva tu vida:

Corre, escóndete, repiensa y reinventa tu estrategia de supervivencia racionalmente, y no te quedes desafiante posteando cosas, o etiquetando hashtags que las redes sociales no paran una bala o desvían un cuchillo y por ende, no te ayudarán a sobrevivir.

Y luego si sobrevives, te preocupas por evidenciar la violencia de género, el objetivo principal es sobrevivir.

“He who fights and runs away, may live to fight another day. But he who is in battle slain, can never rise to fight again”.

Proverbio racional de rima irlandés de supervivencia, atribuido a Oliver Goldsmith, el cual básicamente dice que si peleas y huyes, vivirás para pelear de nuevo, pero si te matan, no podrás hacerlo.

N.B. Homicidio engloba a ambos géneros y feminicidio solo a uno. Solo que con el hashtag #niunamas se confunden y piensan que es exclusivamente violencia de género, cuando en realidad es violencia generalizada en el país y en el mundo (en España por ejemplo, hay un incremento de este tipo de violencia y en EUA ni se diga), como los estudios y reportajes mencionados y otros lo demuestran. QED (quod erat demonstrandum).
Otro ejemplo de un homicidio/feminicidio muy reciente:
La víctima fue identificada como Andreina Elizabeth Escalona Leyzeaga, de 27 años. Foto: Twitter
Andreina Elizabeth Escalona Leyzeaga, de 27 años.
En su caso, fue balaeda junto con su acompañante y él sobrevivió.
Volviendo al tema, son los hombres los que matan a las mujeres casi en su totalidad, aún así, los hombres matan muchos más hombres que mujeres (casi 8 hombres por cada 2 mujeres que matan, lo que da una relación superior de 4 a 1). Mientras que el 5% de los homicidios de los hombres, lo perpetran las mujeres, según las estadísticas y los estudios de criminalística y policíacos.
Tan solo en México, sistemas informativos reportan 69 asesinatos totales diarios (como mínimo), y sabemos por la CNDR que asesinan 7 mujeres a diario, aproximadamente.
Eso significa que 62 de las personas asesinadas en México diariamente son hombres evidenciando una relación de casi 9 a 1 (8.85), o 9 hombres asesinados por cada mujer en el país, una cifra más del doble más alta que la internacional de 4 a 1.
Aquí otros recientes asesinatos en México, en este caso de sexo servidoras extranjeras, por lo que se califica como de género y/o de asesinatos seriales ya que van varias que matan así:
Las preguntas son: ¿A dónde vamos a parar? ¿Acaso va a parar?

Never give up.

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High on Pico de Orizaba glacier.

Resultado de imagen para images glacier pico de orizaba

Pico de Orizaba glacier.

Is this where and when I die? This is NOT where and when I die, this where and when I live!

This past november 18 (2017), the unthinkable happened and my cherry was lost.

I had my first mountaineering accident in 27 years and literally almost 300 ascents on mountains of over 5000 metres, spanning across 6 continents.

In fact, I had my first mountaineering accident, period. And it was sobering and unsettling to say the least. Perhaps distressing is the better word to describe it.

I especially include Montblanc and Mount Cook on the above list because in spite of not being 5 thousanders (they´re both lower than 5000 metres), I have climbed them both and, they´re big, tough and hard mountains with many objective dangers, and both are more serious undertakings than many 5 and 6 thousanders (mountains above 5 and 6 thousand metres high).

I have also climbed several Eight Thousanders (mountains over 8000 metres high) rather dramatically, albeit uneventully.

In the case of the event in question, it happened on said date on Pico de Orizaba (5700 metres), a dormant volcano with a 40° 1200 metre-long glacier hanging on its northern flank. It´s a route I had safely ascended to the top more than 80 times in the 14 years I have been guiding it.

I have to mention that around those days conditions were tricky, as some 10 people had fallen (slid) down the glacier with 2 fatalities and at least 4 people with severely sprained ankles and other fractures (the rest escaped with bruises and sprains), just in the week surrounding the date that we went up there.

What happened to them was that as they ascended, the hard snow on top of the glacier beneath hardened, and it became icy and harder still, due to the windy and cold conditions and they just slipped, fell and crash landed.

I must say that on other occasions that I have climbed it, I have found the cold and the wind simply harsher than on the aforementioned date, with quite uneventful results to report.

That day I went up with a client from the central american country of Costa Rica, a 42 year-old who had never ever set foot outside his country and who had never seen or stepped on snow or ice before.

Just 5 days before, on the 13th, we had set foot on top of Iztaccihuatl volcano, which at 5200 metres, is a rather brisk and long trek, but with no considerable snow or ice fields to traverse and no technical nor tricky conditions to ascend and descend.

On that hike, my client proved to be quite up to the task in the aerobic department, thus, I considered, he was ready and acclimatized for Pico de Orizaba.

Without further needed description of the uneventful events that took us up to the snow line, we found ourselves ascending the glacier (after having given him quick lessons on cramponing and self-arrest glacier techniques), and we came to a point about 200 vertical metres from the summit when my assessment of the snow pack conditions had changed, and it was no longer safe to continue with a rookie and neophyte like himself.

Fearing a fall on his behalf (as I was well aware that his cramponing and ice axe use left a lot to be desired, especially in those conditions), I instructed him that it was time to go down since it was unsafe to continue, the summit would have to wait for another occasion. To which he hesitatingly agreed.

We began down climbing (I had the foresight to give him 2 ice axes precisely for such an action), and even though we were making slow progress, we seemed to be doing alright in getting down safely.

The glacier gradient at that point was the steepest, around 45°, and I wanted to get further down to a point where it waned down to about 40°, so we could stop down climbing and could walk down to the easiest section of the climb where the slope eased to about 30°, from there, to the end of the glacier, it was an easy 15 minute hike.

And that´s precisely what we were accomplishing. The snow was hard, but doable. About 30 minutes had passed with both of us down climbing, which is a knackering and hard activity. I kept looking down to find the point where the slope below us eased a bit, we were near. I was reminded of the oxymoron phrase “far away, so close” at that moment.

We finally and painstakingly came to that easing off point, and I instructed him to walk down with one ice axe on hand in case he needed it. We were making some progress and managed to walk down for about 10 minutes when disaster struck.

I was above him (as is the common guiding practice during descent), and had given him about 3 metres rope length to allow him movement and keep him close at the same time.

I was above and to the right of him instructing him where to go, when I caught him just out of the corner of my eye slipping and plummeting down. In the first few micro seconds it was like slow motion, then, I could feel him violently tugging me through the rope with great force, as we both began to hurtle down at an incredible speed.

My first instinct was to twist my body around and try to self-arrest the both of us with one of my 2 ice axes. Nothing. I tried again. Nothing. And again and again and again. And again. And again. We were hopelessly helpless, falling, sliding, but not tumbling as I tried to gain control by spreading my legs and arms in an X pattern, which is what you should do in those cases.

At certain times, I changed ice axes and also positions, sometimes I was going down head first and sometimes feet first, but always facing the slope, yet, it was a desperate situation. My client acted as a pendulum, and he was dead weight. I was sure that if I had been alone, a) I wouldn´t have slipped, and b) I would have stopped myself quite rapidly.

I could feel the hard, icy snow wreaking havoc on my knees and elbows and stomach, because in those conditions and at that speed, the protuberances of the glacier felt like solid rocks hitting me at that speed. At one point, I toyed with the idea of just letting go and becoming a passenger of the fall, like as in an out-of-control car skidding in the rain.

But no, I knew that if I gave up, the consequences would grave if not disastrous for the both of us. My client was simply dead weight. The first thing that he did when he slipped was fall. He didn´t even try to self-arrest, and that made him build up incredible sliding speed right away.

I am not attempting to lay blame on him since he was inexperienced and as my client, he expected me to keep him out of harms way. I mention it simply to illustrate what I was up against. I´m also not trying to self-glorify my efforts, I´m simply telling it like it was, something very hard and difficult for me to do: to single-handedly self-arrest two people falling down a steep and long glacier at a rather rapid rate.

As we fell, I kept exchanging ice axes and stuck them each onto the icy snow and we kept falling, careening down, it simply wasn´t working. So then I attempted something which I knew was very dangerous for me, which was to try and use my crampons to slow us down and help the ice axe do its job.

The crampons are the metallic spikes that one attaches to the boots to have traction on snow and ice and to avoid slipping. If properly used, they are quite competent in helping a mountain climber to ascend and descend any rock ace or ice wall.

However, when one falls as we were falling and one tries to stick the crampons on the glacier surface, what can happen is that they stick and then one could be catapulted backwards, snapping one´s spine and ankles, and keep falling all the same, in a cartwheeling fashion, in the best of circumstances.

As we fell I thought about that, and how I wanted to avoid fractures at all costs for the benefit and welfare of us both, for I knew we still had to get down a tricky and long section to get to the hut below.

So what I did is that I would put them down alternatingly to try to slow us down by sticking them on the surface, and then I would withdraw them to avoid the scenario I presented earlier.

This I did several times -especially with my left foot- without letting go of my ice axe, which I was still trying to bury (pick first and forward) into the icy slope. I remember that I was very tired because it was very hard trying to stick my ice axe into the glacier with all my strength, and to no avail to boot.

So I kept sticking my feet and digging them in several times…until, we finally began to slow down and eventually stopped. It was this action more than anything else, that aided the otherwise constant action exerted on by me onto my ice axe, and onto the slope. But it worked, although it came at a price: my ankles hurt like hell, especially the left one.

It was still icy and we had reached the 30° change of slope portion of the glacier, we were at about 5100 metres (he slid and pulled me down with him from about 5500 metres).

I yelled to my client below me to keep still while I was trying to secure a foothold and dig deeper with my ice axe to hold him as he just lay dumbfounded on the glacier.

A few minutes passed and we finally began to assess the damages. I was hurting all over, especially my knees and elbows, my stomach and my ankles. My right wrist was either dislocated or sprained or both (in any case I couldn´t use it), and I had a deep gouge in my right hand in the separation between my thumb and index finger.

But nothing broken, apparently. And neither did my client, who complained of a painful right ankle, but he could walk. And so could I.

We had fallen (slid) about 400 vertical metres down the glacier, and about 800 metres in total (in travel displacement), and managed to stop just before crashing with the rocks below which signal the end of the glacier.

We slid slid 80 percent of the blue line on the glacier, from the point at the bottom of the longitudinal rocky outcrops close to the crater above, where the blue line passes between them, until the point where it crosses with the red line below, which is almost exactly where I managed to arrest us both.

Needless to say the rest of the way down through the rocky labyrinth and the rest of the scree sloped trail was quite tough, as my client walked very slowly and I was carrying all of his and my kit, because he asked me to, we did make it on our own and under own power. We reached the hut at 9pm, when we were originally scheduled to arrive at 3pm.

At the hut were our things and the 4×4 transport to take us down to my car.

But those seconds falling down -because that´s all they were, seconds- not minutes, seemed endless, but at the same time, one thing stuck out of it all: never give up. Never. If you do, it´s game over. 

I am convinced that if I had given up or not had the strength to not give up, the outcome of our fall would have been very different, for both of us.

In any case, we were lucky.

As I write this, exactly one month one day have passed, my ankles and elbows still hurt a little, but I can use them normally, the bruises have disappeared, my open wound has just healed (I never went to have it stitched), and my wrist is doing better, but it still hurts and I can´t fully use it. (I never went to have it examined nor x-rayed). 

And that´s not all, on November 21 (3 days later) I had another guiding gig on Ajusco (3900 metres) with 10 clients, and another one on Iztaccihuatl on the 26th (just 8 days later) with 2 clients. Which I both guided uneventfully.

My client was less hurt than me, and he´s fully recovered (his inaction of not trying to self-arrest and just be a passenger through it all, actually helped him in not getting hurt more). I was more injured since I was the brakes!

To which I have no regrets, I did what I had to do, and I´m glad I did it.

So, learning outcomes of the main event are: never give up, for if you do, it´s game over. It´s like they say: it´s not over ´till the fat lady sings. And she didn´t sing for us. No hard feelings there, thank you very much.

However, my client´s wife (who knows absolutely nothing about climbing and who wasn´t even there), blamed me and has tried to discredit me. I had to tell her that it was her husband and not I, who pulled us both down when he slipped, and that we were both lucky I was able to stop us both since it could have been much worse, and that she should feel thankful, no matter how hard it was for her to grasp this.

Therefore, as a corollary, I also have to admit some climbing areas of opportunity for me: when taking complete inexperienced people, avoid that situation by either having them undergo previously a climbing and rescue course of my own design and making, or simply avoid the glacier altogether and go up the less challenging southern scree slope route.

And, if already in that circumstance, keep down climbing until we reach a truly safe spot, for you never can tell when a client might fall and take you along with him for the terrifying ride.

Another option to down climbing is the even slower belaying technique, which is futile if the client does not know how to self-belay himself (by cutting an ice platform as you come down to rejoin him and by putting an ice screw or an ice picket, or sticking his ice axes to the terrain to sustain him).

Not easy things to do when someone has absolutely no experience whatsoever. Safest and easiest thing to do is down climb when you have 2 ice axes, as we both did.

In retrospect, we can all try to be wise and know what´s best. Retroactively, we    can´t. Done is done.

Was it my responsibility for taking him up so far up the glacier, or for not taking him up the safer and simpler south route instead, and not having him down climb further down? Yes.

Was it his responsibility for carelessly cramponing, not making sure his feet were safely planted coming down (as I repeatedly instructed him to do), and then falling and not self-arresting? Yes.

I certainly could have used his feedback in knowing that he felt it was too unsafe or tricky for him to come down, and that he felt safer down climbing and preferred to do that. But no such notice from him ever came.

In my mind, the trickiest part was behind and above us. Did complacency set in? Perhaps.

Once falling, did I save us both from further disaster? Yes.

Were either one of us liable for damages or at fault or to blame? No. Why? Because there was no foul play. We both acted in good faith. I wanted to give him the best chance to reach the summit, and I didn´t want us to fall, and I suspect he didn´t want to make us both fall and get hurt either. Also, I outfitted him with proper kit and equipment.

It was just something that happened as a cold, stark reminder that mountain climbing has its risks. And climbing is a dual responsibility, and just because you are being guided, it doesn´t mean that you as a client, can afford to be careless and reckless, because you put both lives at risk.

And a guide has a tough job because he ropes up with an unknown quantity, who may bring injury or worse to him if the client slips up.

In fact, in France, 30% of the mountain guides don´t make it past the 40-year mark because they die in mountain accidents, dragged down by their clients.

And in the greater Himalayas, Sherpa guides´ deaths account for 30% of all mountain deaths there.

The world-renowned swiss mountaineer, Erhard Loretan of 14-Eight thousander fame and an alpine legend, died (sustaining a precipitous fall) whilst guiding a client in the Alps (his client did not die). And another guide and mountaineer of similar feats, Norbert Joos, died in exactly the same way (guiding a client), and in the Alps as well (they both died).

And my friend and famous Sherpa, Lopsang Jangbu (of Everest ´96 tragedy fame), died on the west face of Lhotse when his client slipped and dragged him down with him, killing them both.

And in the Matterhorn, swiss guides die (dragged down by their clients) more than we´d care to know.

Which reminds me of british mountaineering pioneer and explorer, Edward Whymper´s famous quote:  ‘Climb if you will, but remember that courage and strength are nought without prudence, and that a momentary negligence may destroy the happiness of a lifetime. Do nothing in haste; look well to each step; and from the beginning think what may be the end.’

Which essentially means that hiring a guide doesn´t mean you can bollocks it all up and expect the guide to bail you out. The guide is there to help, aid, teach, rescue and risk him/herself for his/her clients, but not to carry them. And the guide is only human, just as exposed and vulnerable as any other person if the client plunges them both.

Of course steps can be taken and should be taken for this not to occur, and that´s why Whymper´s words are so to the point. 

It took me this long time to comment on this, because I first had to come to terms with it, for me to gain the necessary calmness and perspective to write dispassionately about it. I´m glad I finally did.

Good luck, safety and success to all.

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Pico de Orizaba.